viernes, 13 de abril de 2018

RECUERDOS DEL NORTE




Recuerdos y añoranzas del norte,
de aquellas tierras para un andaluz tan lejanas,
un entorno y unas costumbres tan diferentes
en el otro extremo  de España.

Recuerdos de unas altas montañas
abrazando a una llanada,
recuerdos de campiñas, de prados verdes,
de bosques frondosos de matorral y haya,
de ganado vacuno y de ovejas lachas,
recuerdos de musgo húmedo, de setas y charcas,
recuerdos de los pequeños pueblecitos de piedra de Álava.

Sabor a pincho con vino tinto, sidriña o chacolí,
a morcillas de arroz y a queso idiazábal,
a guisos de caracoles y a chuletones a la brasa,
sabor a  pan de pueblo, a pacharán y  gosua,
a calimocho y  a ambiente de taberna vasca.

Recuerdos de polígonos industriales,
a las sensaciones de las zonas prosperas, 
a trasiego de obreros temprano camino de las fábricas,
a camiones cargados y a chimeneas que humeaban
entre los valles verdes y las montañas nevadas.

Carreteras y senderos llenos de ciclistas,
frontones de pelota, niños jugando  y deportes regionales,
Me acuerdo de sentir  la energía del hablar euskera,
de mástiles por doquier  hondeando ikurriñas por bandera,
recuerdos de ciudades ajardinadas, limpias y modernas.


Recuerdos de buenas gentes,
de compañeros y amigos amables y hospitalarios,
recuerdos de tantos detalles, atenciones y regalos
que pronto sacaron a la luz la nobleza de los vascos.
Recuerdos de un estadio nuevo, frio, majestuoso,
donde jugaba un equipo albiazul recio y vigoroso,
recuerdos de las fiestas, de actuaciones en la plaza
de cortejos y desfiles de neskas, blusas y charangas,
Celedón, el  Olenchero, la Virgen Blanca,
pañuelos al cuello  y  chapelas encasquetadas,
sensaciones de todo aquello que formaba parte de sus vidas,
de sus tradiciones tan arraigadas.

Recuerdos, recuerdos bonitos del norte,
una tierra diferente, fría, lluviosa, verde y muy lejana.
un sitio donde las raíces, la hospitalidad y el progreso
son sus  señas de identidad mas vivas, mas claras.
Euskadi, un lugar para volver, como mi segunda patria.

José Manuel Monge Alvarez  (Sanlúcar de Barrameda 1964)

miércoles, 5 de julio de 2017

DE LA MAR



DE LA MAR

De la mar de la vida
del universo de las  caracolas y las algas,
del reino de la sal y las espumas,
el mundo de la inmensidad,
de la fuerza y la bravura.

De la mar de las mareas
de los arrecifes de corales,
el final del agua de los glaciares
de la mar en calma o revuelta de tempestades,
del reino del plancton  y  las especies.
del caladero de los bancos de peces,
del origen natural de muchos bienes.
La mar de la riqueza,
de las profundidades,
de sueños de travesías de navegantes,
la mar mas inexplorada  e intrigante.

Mares calidos, mares helados,
mares oscuros y mares de luz,
mares verdosos y mares azules,
mares de soles enterrados y de  luces sumergidas,
mares del norte y los mares del sur.

Mar de romance, mar de sirena,
mares de enamorados al atardecer,
mares que pueden significarlo todo,
mares de tragedia,
mares de aventuras,
mares de inspiración.

Infinita grandeza de agua salvaje,

la fuerza de la vida de la mar.

José Manuel Monge Alvarez (Sanlucar de Barrameda) Octubre 1964

viernes, 19 de mayo de 2017

Ausencia




AUSENCIA

No podría soportar el tenerte lejos,
no poder contemplarte y escrutarte minuciosamente cada día,
no sentirte respirar y expresarte con ese tono tuyo dulce y cálido,
no poder tenerte cerca de mi con tu sensual y frágil compañía,
sin tener tu torso esbelto y esa quietud absorbente que se bebe mi vida.

No podría soportar tenerte ausente,
ocupando siquiera un rinconcillo apartado en mi pensamiento,
no podría tener un mundo de espacio y de distancia de por medio
que me impida estar cerca de tu piel suave y de tu pelo,
de tu tímida mirada enamorada tras esos ademanes discretos,
no podría estar lejos de esa sonrisa de amante y de amor primero.

No podría ser un loco solitario,
un espíritu errante que la recuerde y la busque por cada instante de mi vida,
que la siga queriendo con la fuerza insoportable del principio,
cargado de las caricias y de los besos que se quedaron conmigo,
repleto y preso por un mundo de detalles y de los poemas mas tiernos,
con un lugar lleno de vivencias felices y la imagen nítida de su recuerdo.

No podría soportar tenerte ausente,
no podría ser la mitad solitaria de una doble vida,
ni un destino perdido en caudales divagados,
no podría dejar de ser un loco cuerdo ensimismado,
no podría dejar de ser el ser de la tierra mas romántico y enamorado.


José Manuel Monge Alvarez (Sanlúcar de Barrameda 1964)